Proyecto 2017

Durante el 2017, se inició la restauración de 200 hectáreas de marismas hipersalinas y para su restauración fue necesario la construcción de 11 kilómetros de canales secundarios de 2 metros de ancho por 0.8 m de profundidad en aquellas áreas azolvadas, con elevada concentración de salinidad y donde no crece ninguna planta. Esto para que el flujo de agua ayude a disminuir las altas concentraciones de sal en el suelo y en el mediano plazo se puede establecer de manera natural e inducida la siembra de 3 especies de mangle.

Se construyeron 1,000 metros de canales terciarios de 1 metro de ancho y 0.5 metros de profundidad, para apoyar en la disminución de la salinidad a través del flujo de agua.

 

Las obras y acciones comprenden el desazolve y retiro de lodos, ramas y madera seca del interior de las venas de marea, para lograr el flujo de agua constante y evitar el incremento en la salinidad, así como asegurar que las plantas reforestadas en los márgenes de los canales cuenten con la humedad necesaria para su desarrollo, para ello es necesario dar mantenimiento tanto a canales construidos como a venas de marea.

Con las acciones que se han implementado, se ha logrado mantener la disminución de la salinidad entre 40 y 60 ppm, de una salinidad inicial promedio de 125 ppp.

 

Se ha monitoreado mensualmente la calidad del agua intersticial mediante la colecta de muestras de agua en 50 piezómetros distribuidos en 700 hectáreas. Esto nos permite conocer el comportamiento de nutrientes, salinidad y temperatura durante cada mes del año. Se retiró madera muerta que obstruía el flujo de los canales de marea en una longitud de 3,000 metros lineales, que se distribuyen dentro de 132 has restauradas.

Con el producto del desazolve de canales secundarios, se realizó la construcción de 500 pequeñas terrazas para generar áreas de reforestación.

 

Como parte de las acciones de restauración se realizó la siembra al boleo de propágulos de mangle rojo y semillas de mangle negro y mangle blanco, aprovechando los flujos de marea y seleccionando las áreas propicias para la siembra. Para la siembra al boleo se utilizaron 6,000 propagulos de Rhizophora Mangle, 100,000 semillas de Laguncularia racemosa y 110,000 de Avicennia germinans

En los meses de agosto a septiembre del 2018, se realizó la reforestación de 60,000 plantas de tres especies de mangle (Rhizophora mangle, Avicenia germinans y Laguncularia racemosa), todas producidas en vivero, de las cuales en general, se tuvo una sobrevivencia inicial del 60%. El proyecto enfrentó el paso del Huracán Willa, categoría III, que afectó seriamente la zona, y ocasionó daños a las obras realizadas, ocasionando la muerte de plantas reforestadas y dejando una sobrevivencia estimada del 35%.

Posteriormente con la reposición de planta para reemplazar las plantas muertas, se logró a finales del mes de septiembre de 2019, obtener una sobrevivencia del 90% de la planta reforestada, lo cual nos permite cumplir al 100% con las metas del proyecto y el éxito en la restauración, al lograr disminuir la salinidad hasta llegar a niveles óptimos tanto para la regeneración natural como para que las plantas reforestadas se desarrollen.